Astaxantina

Escrito el 27/10/2024
JUAN PABLO JARAMILLO MORENO

Introducción y Breve Reseña Histórica:

 
La astaxantina es un carotenoide con potente actividad antioxidante, reconocido por su capacidad para neutralizar radicales libres y proteger contra el daño oxidativo, que son dos de los principales mecanismos responsables del envejecimiento y de diversas patologías crónicas. Este compuesto fue descubierto en 1938 por el químico alemán Richard Kuhn, quien fue galardonado con el Premio Nobel de Química en 1938 por sus investigaciones sobre los carotenoides, que incluyen una amplia variedad de pigmentos naturales con propiedades biológicas significativas. A partir de su descubrimiento, se reconoció que la astaxantina tiene un rol esencial en la protección celular, especialmente en organismos acuáticos como los crustáceos y peces, ya que contribuye a su capacidad de sobrevivir en ambientes de alta exposición a radiación ultravioleta y otras formas de estrés ambiental.
La astaxantina se ha popularizado en las últimas décadas gracias a su aplicación en la salud humana, particularmente por sus propiedades antiinflamatorias, inmunomoduladoras y protectoras celulares. La creciente investigación en el campo de la biología del envejecimiento ha demostrado que la astaxantina tiene la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica, lo que permite que ejerza sus efectos protectores no solo a nivel periférico, sino también en el sistema nervioso central. Esta propiedad hace que la astaxantina sea única frente a otros antioxidantes, ya que puede ayudar en la prevención de trastornos neurodegenerativos como el Alzheimer y el Parkinson. Además, se ha estudiado su impacto positivo en la resistencia física, la fatiga muscular y la salud cutánea, lo cual la convierte en un suplemento versátil y atractivo para una amplia gama de personas, desde atletas hasta individuos interesados en el antienvejecimiento. A lo largo de los últimos años, se ha observado un notable incremento en el uso de astaxantina como parte de terapias complementarias para diversas afecciones inflamatorias crónicas, subrayando su valor tanto en la prevención como en la mejora de la calidad de vida.

Origen Etiológico, De Dónde Proviene, Cómo se Extrae y Elabora


La principal fuente natural de astaxantina es la microalga Haematococcus pluvialis, que la sintetiza como un mecanismo de protección contra condiciones ambientales adversas, tales como la alta radiación ultravioleta, la deshidratación y la falta de nutrientes. Esta microalga se caracteriza por su capacidad de acumular grandes cantidades de astaxantina cuando se encuentra bajo estrés, lo cual le permite sobrevivir en entornos extremadamente hostiles. Este proceso de acumulación ha sido aprovechado para producir astaxantina a nivel industrial, mediante el cultivo de Haematococcus pluvialis en fotobiorreactores o estanques abiertos bajo condiciones controladas.

La extracción de astaxantina generalmente se realiza mediante técnicas de extracción con CO2 supercrítico, una tecnología avanzada que utiliza dióxido de carbono en estado supercrítico para actuar como solvente, permitiendo obtener un producto de alta pureza sin residuos tóxicos. Este método no solo es eficiente, sino también seguro y respetuoso con el medio ambiente, ya que evita el uso de solventes químicos perjudiciales. Además de la extracción con CO2 supercrítico, existen otros métodos como la extracción con solventes orgánicos, aunque estos son menos comunes debido a preocupaciones de seguridad y pureza del producto final. Tras la extracción, la astaxantina se somete a procesos de purificación y formulación para garantizar su estabilidad y eficacia como suplemento dietético.


Estructura Química


La astaxantina es un carotenoide tetraterpenoide con la fórmula molecular C₄₀H₅₂O₄. Su estructura se caracteriza por la presencia de dos grupos cetona y dos grupos hidroxilo, lo cual le confiere una alta capacidad para donar electrones y neutralizar los radicales libres. Esta capacidad de neutralización de radicales libres se debe a su estructura conjugada, que permite la estabilización de electrones no apareados, minimizando así el daño oxidativo en diversos tejidos del organismo. Además, la astaxantina posee una configuración única que le permite insertarse en las membranas celulares, donde puede proporcionar protección tanto en la superficie acuosa como en el núcleo lipídico de la membrana. Esta característica estructural le permite proteger los ácidos grasos poliinsaturados de la peroxidación lipídica, contribuyendo de manera efectiva a la integridad y funcionalidad de las membranas celulares.

La astaxantina también tiene una capacidad singular para actuar a nivel intracelular y mitocondrial, proporcionando una protección antioxidante profunda en los orgánulos responsables de la producción de energía. Este efecto en las mitocondrias no solo disminuye el estrés oxidativo asociado con la producción de ATP, sino que también mejora la eficiencia de la fosforilación oxidativa. La estructura de la astaxantina, con múltiples dobles enlaces conjugados, la hace especialmente eficiente en la neutralización de diferentes tipos de especies reactivas de oxígeno (ROS), incluidas las producidas durante el metabolismo energético celular. Además, se ha descubierto que la astaxantina puede ayudar a regenerar otros antioxidantes endógenos, como la vitamina C y la vitamina E, amplificando de esta forma la capacidad antioxidante total del organismo


Mecanismos de Acción


La astaxantina actúa como un antioxidante multifuncional, inhibiendo la oxidación lipídica y protegiendo las membranas celulares. Además de prevenir la peroxidación de lípidos, se ha observado que contribuye a la estabilización de las membranas celulares, manteniendo su integridad frente a diferentes tipos de estrés. También se ha demostrado que modula la actividad del factor de transcripción NF-κB, reduciendo la expresión de mediadores inflamatorios como el TNF-α, la interleucina-6 (IL-6) y otros marcadores proinflamatorios que están asociados con diversas enfermedades crónicas, tales como la artritis reumatoide y la aterosclerosis. Al reducir la actividad del NF-κB, la astaxantina contribuye a una disminución significativa de la inflamación sistémica y local, mejorando la calidad de vida de las personas con enfermedades inflamatorias.

La astaxantina tiene también la capacidad de mejorar la función mitocondrial al optimizar la eficiencia de la cadena de transporte de electrones, lo cual resulta en una mayor producción de ATP y una reducción de las especies reactivas de oxígeno (ROS) generadas durante el metabolismo energético. Este efecto tiene implicaciones importantes para la salud, ya que mejora la resistencia física y reduce la fatiga muscular, haciendo de la astaxantina un suplemento útil para deportistas y personas activas. Además, la astaxantina puede mejorar la respuesta inmunológica al estimular la proliferación de células T y aumentar la actividad de las células asesinas naturales (NK), lo cual es esencial para la defensa del organismo frente a infecciones y enfermedades. Sus propiedades permiten una acción sinérgica que no solo potencia la función mitocondrial, sino que también ayuda a mantener un equilibrio entre las respuestas oxidativas e inflamatorias, favoreciendo una mejor salud inmunológica y general.


A Qué Grupo de Suplementos Pertenece


La astaxantina pertenece al grupo de los antioxidantes debido a su potente capacidad para neutralizar radicales libres.
La astaxantina pertenece al grupo de los carotenoides y, más específicamente, a la subclase de xantofilas, que se caracterizan por la presencia de oxígeno en su estructura.


Indicaciones

  1. Protección contra el daño oxidativo celular: La astaxantina ayuda a proteger las células del daño causado por los radicales libres, contribuyendo así a la prevención del envejecimiento prematuro y diversas patologías crónicas.

  2. Apoyo a la salud cardiovascular: Mejora la circulación, reduce la oxidación del LDL y mejora el perfil lipídico, ayudando a mantener un corazón saludable.

  3. Mejora de la función inmunológica: Estimula la actividad de las células T y de las células asesinas naturales (NK), fortaleciendo la respuesta inmune frente a infecciones y enfermedades.

  4. Reducción de la inflamación sistémica: Modula la actividad del NF-κB, reduciendo los niveles de marcadores inflamatorios y ayudando a disminuir la inflamación en enfermedades crónicas.

  5. Soporte para la salud ocular y cutánea: Protege la piel del daño inducido por radiación UV, mejora la elasticidad y reduce el envejecimiento cutáneo. Además, protege los fotorreceptores y mejora la salud visual.

  6. Mejora de la resistencia física: Disminuye la fatiga muscular, facilita la recuperación tras el ejercicio intenso y mejora el rendimiento físico.

  7. Salud cerebral: Gracias a su capacidad para atravesar la barrera hematoencefálica, protege las neuronas del daño oxidativo y puede contribuir a la prevención de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.

  8. Regulación del perfil lipídico: Ayuda a reducir los niveles de triglicéridos y mejora el colesterol HDL, contribuyendo a una mejor salud metabólica y disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares.

  9. Protección de la piel: Al ayudar a reducir el daño causado por la exposición prolongada a la radiación ultravioleta, favorece la prevención del envejecimiento prematuro de la piel.

  10. Manejo de condiciones inflamatorias crónicas: Proporciona alivio en la rigidez y el dolor articular en casos de artritis reumatoide, mejorando la calidad de vida.



Beneficios

  • Potente Antioxidante: Hasta 6000 veces más efectivo que la vitamina C y 550 veces más potente que la vitamina E.

  • Antiinflamatorio: Ayuda a reducir la proteína C reactiva y otras señales de inflamación.

  • Protección de la Piel: Mejora la elasticidad cutánea y protege contra los efectos negativos de la radiación UV.

  • Salud Cardiovascular: Disminuye la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL).

  • Apoyo Visual: Protege los fotorreceptores y reduce la fatiga ocular.

  • Mejora de la Salud Metabólica: Mejora el perfil lipídico al reducir los triglicéridos y aumentar el colesterol HDL.

  • Apoyo a la Salud Cerebral: Previene el daño oxidativo a las neuronas, contribuyendo a la protección contra enfermedades neurodegenerativas.

  • Mejora del Rendimiento Físico: Aumenta la resistencia y disminuye la fatiga, ayudando a una recuperación muscular más rápida.


Presentaciones y Dosis


La astaxantina suele encontrarse en presentaciones de cápsulas blandas, tabletas, y en algunas ocasiones en formulaciones líquidas, con dosis que oscilan entre 4 y 12 mg diarios, dependiendo del objetivo terapéutico y las necesidades individuales de cada persona. Las dosis más altas (12 mg) se asocian con beneficios adicionales en el rendimiento físico, protección UV, y la mejora de la resistencia general del organismo frente al estrés oxidativo. Estudios han demostrado que la ingesta de 12 mg diarios puede ser particularmente útil para personas activas o atletas que buscan una mejor recuperación muscular y menos fatiga después del ejercicio. Además, en algunas presentaciones, la astaxantina se combina con otros antioxidantes y aceites omega-3 para potenciar sus beneficios y mejorar su absorción, lo cual es esencial ya que la biodisponibilidad de la astaxantina puede incrementarse significativamente al consumirse con grasas saludables. También existen formulaciones en las que se añade vitamina E para mejorar la estabilidad del compuesto y maximizar su efectividad antioxidante. Dependiendo de la formulación, la dosis recomendada puede variar, y en algunos casos puede recomendarse dividir la dosis diaria en dos tomas para optimizar la absorción. Por lo tanto, siempre es conveniente seguir las indicaciones del fabricante o de un profesional de la salud, que podrá ajustar la dosis de acuerdo a las necesidades particulares del individuo, garantizando la seguridad y efectividad del suplemento.


Cómo y Cuándo se Debe Tomar


Se recomienda tomar astaxantina junto con alimentos ricos en grasas para mejorar su absorción, debido a su naturaleza lipofílica. Preferiblemente debe tomarse por la mañana o al mediodía. Esto se debe a que la presencia de lípidos en la dieta facilita el transporte de la astaxantina a través del sistema linfático, aumentando así su biodisponibilidad. En el contexto de mejora del rendimiento deportivo, es ideal tomarla aproximadamente 1-2 horas antes del ejercicio para maximizar sus efectos sobre la resistencia y la recuperación.


Con Qué Otros Suplementos se Puede Tomar y/o se Consigue un Efecto Sinérgico


La astaxantina tiene efectos sinérgicos cuando se combina con otros antioxidantes como la vitamina E, la vitamina C, y la coenzima Q10. Estos antioxidantes funcionan de manera complementaria al aumentar la capacidad del cuerpo para combatir los radicales libres y proteger las membranas celulares del daño oxidativo. Además, su combinación con ácidos grasos omega-3 (EPA/DHA) mejora la protección cardiovascular y la salud ocular, gracias a que los omega-3 también contribuyen a reducir la inflamación y mejorar la fluidez de las membranas celulares, lo que facilita la acción de la astaxantina.

También puede ser beneficioso combinarla con suplementos que promueven la función mitocondrial, como el ácido alfa lipoico y la L-carnitina, para potenciar la producción de energía y reducir el estrés oxidativo. El ácido alfa lipoico actúa como un potente regenerador de otros antioxidantes, mientras que la L-carnitina mejora el transporte de ácidos grasos a las mitocondrias para su oxidación y conversión en energía. Esta combinación es particularmente útil en el contexto de mejorar la resistencia física y la recuperación muscular, especialmente en atletas y personas físicamente activas.

Además de los antioxidantes y suplementos mitocondriales, la astaxantina puede combinarse con curcumina, un potente agente antiinflamatorio que puede mejorar la salud articular y reducir la inflamación sistémica. Esta combinación es ideal para personas que padecen enfermedades inflamatorias crónicas, como la artritis, ya que potencia tanto la reducción del estrés oxidativo como la disminución de la inflamación.

Otro suplemento con el cual la astaxantina muestra efectos sinérgicos es la vitamina D. Esta vitamina es esencial para la salud ósea y el sistema inmunológico, y la combinación con astaxantina puede potenciar la respuesta inmunológica, especialmente durante períodos de alta demanda, como en infecciones o momentos de estrés elevado. La vitamina D y la astaxantina juntas apoyan la modulación del sistema inmune y la protección contra el daño celular.

Por último, la combinación con resveratrol, otro potente antioxidante que actúa sobre las vías de longevidad, puede proporcionar una acción reforzada contra el envejecimiento celular. Resveratrol y astaxantina juntos ayudan a mejorar la función cardiovascular, protegen el ADN celular del daño oxidativo y contribuyen a la activación de las sirtuinas, enzimas involucradas en la regulación de la longevidad y la salud metabólica.


Efectos Secundarios


En general, la astaxantina es bien tolerada. En algunos casos, puede producir efectos gastrointestinales leves como náuseas o molestias estomacales, especialmente si se toma en dosis altas. También se ha reportado en casos raros un cambio en la pigmentación de la piel, ya que la astaxantina es un pigmento natural y puede acumularse en los tejidos. Estos efectos suelen ser leves y reversibles al ajustar la dosis.


Contraindicaciones


No debe ser usada por personas con hipersensibilidad conocida a los carotenoides o algas. También se recomienda precaución en pacientes con trastornos autoinmunes, debido a su capacidad de modular el sistema inmunitario. Las personas que están tomando anticoagulantes deben tener cuidado, ya que la astaxantina puede tener efectos sobre la coagulación sanguínea, aumentando el riesgo de sangrado.


Precauciones


Se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de iniciar el consumo, especialmente si se está bajo tratamiento médico o si se presentan patologías crónicas. Las personas con enfermedades hepáticas o renales también deben tener especial cuidado, ya que la biodisponibilidad y el metabolismo de la astaxantina podrían verse afectados. Además, las personas con antecedentes de alergia a los crustáceos o a otros carotenoides deberían evitar el uso de astaxantina, o al menos discutirlo con un profesional de la salud para asegurarse de que el suplemento no provoque reacciones adversas.

Aquellas personas que estén tomando medicamentos anticoagulantes, como warfarina o aspirina, deben tener precaución, ya que la astaxantina podría tener efectos adicionales sobre la coagulación sanguínea, aumentando el riesgo de sangrado. También se recomienda precaución en el uso de astaxantina en personas con enfermedades autoinmunes, ya que su capacidad para modular la respuesta inmunitaria podría agravar ciertos síntomas. En estos casos, la supervisión de un médico es fundamental.

Por otro lado, las personas que padecen hipertensión arterial o que se encuentran bajo tratamiento con medicamentos para controlar la presión sanguínea deben tener en cuenta que la astaxantina puede tener un leve efecto vasodilatador. Esto puede ser beneficioso en términos de salud cardiovascular, pero en combinación con ciertos fármacos podría provocar una disminución excesiva de la presión arterial. La consulta previa con un médico es crucial para ajustar adecuadamente la dosis y evitar efectos adversos.


Embarazo y Lactancia


La seguridad de la astaxantina durante el embarazo y la lactancia no ha sido establecida de manera concluyente. Se recomienda evitar su uso durante estos periodos, salvo bajo prescripción médica. Los estudios en animales han mostrado cierta seguridad, pero la falta de estudios específicos en humanos limita la recomendación para su uso generalizado en estas etapas.


Farmacología


La astaxantina se absorbe en el intestino delgado y se transporta a través de quilomicrones, los cuales facilitan su movilización hacia el sistema linfático antes de entrar al torrente sanguíneo. Debido a su naturaleza lipofílica, la absorción de la astaxantina depende en gran medida de la presencia de grasas en la dieta, ya que estas ayudan a emulsionar y solubilizar el compuesto, mejorando su disponibilidad en el organismo. Se distribuye principalmente en tejidos con alta composición lipídica como el hígado, los músculos y la piel, donde actúa protegiendo las células del daño oxidativo. La astaxantina también se acumula en la retina y otros tejidos oculares, proporcionando un efecto antioxidante directo que protege contra la degeneración macular y otros daños asociados con el estrés oxidativo en los ojos. Su vida media en plasma es relativamente larga, lo cual le permite mantener niveles constantes en el organismo y garantizar una acción prolongada. Esta vida media prolongada se debe a su interacción con las lipoproteínas de baja y alta densidad (LDL y HDL), que actúan como vehículos de transporte en el plasma. Se metaboliza principalmente en el hígado a través de una serie de reacciones de fase I y fase II, que incluyen la hidroxilación y la conjugación con ácidos glucurónicos, lo que facilita su posterior eliminación. Finalmente, la astaxantina se elimina del cuerpo principalmente a través de las heces, con una mínima excreción renal, lo cual indica que su metabolismo está fuertemente ligado al sistema biliar. La biodisponibilidad de la astaxantina puede verse afectada por factores como la presencia de grasas en la dieta, la salud gastrointestinal, y la formulación utilizada en el suplemento. Por ejemplo, las formulaciones que incluyen aceite como excipiente tienden a tener una mayor biodisponibilidad comparadas con las que no lo incluyen, debido a la mejora en la solubilidad y la absorción del compuesto.


Preguntas Frecuentes

¿La astaxantina es segura para el consumo diario?

Sí, en dosis recomendadas (4-12 mg/día) es segura y bien tolerada por la mayoría de las personas. Es importante seguir las indicaciones y no exceder las dosis recomendadas para evitar posibles efectos secundarios. Algunos estudios han confirmado que incluso a dosis elevadas, la astaxantina no muestra toxicidad significativa, lo cual sugiere un perfil de seguridad muy favorable. Sin embargo, como con cualquier suplemento, es fundamental ser consciente de la respuesta individual del cuerpo, ya que algunas personas podrían experimentar leves efectos secundarios como molestias gastrointestinales o un cambio temporal en la coloración de la piel debido a la pigmentación natural del compuesto. En general, la astaxantina es considerada segura para el consumo a largo plazo, pero siempre se recomienda iniciar con una dosis más baja y aumentar gradualmente para minimizar cualquier posible reacción adversa.

¿Cuándo puedo esperar resultados?

Los efectos pueden comenzar a notarse tras 4 a 6 semanas de uso continuo. Para algunos beneficios específicos, como la mejora en la resistencia física o la reducción del daño cutáneo por exposición solar, se puede requerir un uso prolongado. La astaxantina tiene un efecto acumulativo en el organismo, lo cual significa que sus beneficios se hacen más evidentes a medida que se mantiene un consumo regular y sostenido. Por ejemplo, en términos de salud ocular, la reducción de la fatiga visual puede ser percibida después de aproximadamente 6 a 8 semanas. En cuanto al rendimiento deportivo, se ha observado que la reducción de la fatiga y el aumento de la resistencia física requieren un consumo constante por al menos 8 semanas. Es importante tener en cuenta que la respuesta puede variar entre individuos, dependiendo de factores como el estado de salud general, la dieta y el nivel de actividad física.

¿Puedo tomar astaxantina si estoy tomando otros suplementos antioxidantes?
Sí, la astaxantina tiene efectos sinérgicos con otros antioxidantes y puede ser beneficioso combinarla, siempre que se respeten las dosis adecuadas y se consulte a un profesional de la salud. Su combinación con antioxidantes como la vitamina C, vitamina E, y el resveratrol puede potenciar el efecto antioxidante total en el organismo, ofreciendo una protección más amplia contra el daño oxidativo. Además, la astaxantina puede ayudar a regenerar antioxidantes liposolubles como la vitamina E, lo cual refuerza su acción. Es importante mencionar que, aunque la combinación de antioxidantes puede ser beneficiosa, también existe el riesgo de que el consumo excesivo cause un desequilibrio en el sistema redox del organismo. Por lo tanto, siempre es recomendable contar con la orientación de un profesional para asegurar un enfoque equilibrado y seguro.


Evidencia Científica

  • Fasset RG, Coombes JS. “Astaxanthin: A Potential Therapeutic Agent in Cardiovascular Disease”. Mar Drugs. 2011. 

  • Ambati RR, et al. “Astaxanthin: Sources, Extraction, Stability, Biological Activities and Its Commercial Applications”. Mar Drugs. 2014. 

  • Park JS, et al. “Astaxanthin Decreases Oxidative Stress and Inflammation and Enhances Immune Response in Humans”. Nutr Metab (Lond). 2010. 

  • Hussein G, et al. “Astaxanthin, a Carotenoid with Potential in Human Health and Nutrition”. J Nat Prod. 2006.


Conclusiones


La astaxantina es un suplemento potente y seguro que ofrece múltiples beneficios para la salud, especialmente como antioxidante y antiinflamatorio. Su uso regular puede contribuir a la protección contra el daño oxidativo, mejorar la salud ocular y cutánea, y proporcionar apoyo cardiovascular. Además, tiene un efecto positivo en la mejora de la resistencia física, la salud cerebral y la respuesta inmunológica. Los efectos antioxidantes de la astaxantina permiten que se reduzca el estrés oxidativo en diversos órganos, lo cual es crucial para mantener la salud celular a largo plazo. De hecho, la capacidad de la astaxantina para atravesar la barrera hematoencefálica y la barrera hematorretiniana le otorga una ventaja significativa en la protección de tejidos sensibles como el cerebro y los ojos frente al daño oxidativo. Esto contribuye no solo a la prevención del envejecimiento prematuro, sino también a la mitigación del riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como el Alzheimer, el Parkinson y la degeneración macular relacionada con la edad.

Asimismo, la astaxantina tiene propiedades inmunomoduladoras, lo cual ayuda a equilibrar el sistema inmunológico, incrementando su capacidad para combatir infecciones sin causar un exceso de inflamación. Esto es especialmente relevante en personas mayores, cuyo sistema inmunológico suele debilitarse con el paso del tiempo. Estudios han demostrado que la suplementación con astaxantina puede aumentar la actividad de las células asesinas naturales (NK) y mejorar la función de los linfocitos T, contribuyendo a una respuesta inmune más efectiva. En el contexto de la resistencia física, se ha observado que la astaxantina reduce la acumulación de ácido láctico durante el ejercicio intenso, lo cual disminuye la fatiga muscular y favorece una recuperación más rápida.

Además de estos efectos, la astaxantina contribuye a la salud de la piel al protegerla contra los daños provocados por la exposición a la radiación ultravioleta. La suplementación diaria con astaxantina puede reducir la aparición de arrugas y mejorar la elasticidad de la piel, lo que resulta en una apariencia más joven y saludable. También se ha sugerido que la astaxantina mejora la microcirculación en la piel, lo cual ayuda a mantener una buena hidratación y aporta nutrientes esenciales a las células cutáneas. Si bien su seguridad está bien documentada, es aconsejable buscar orientación médica antes de comenzar su uso, particularmente en individuos con condiciones específicas de salud o durante el embarazo y la lactancia. La creciente evidencia científica respalda el papel de la astaxantina como un componente clave en la prevención del envejecimiento y en la promoción de la longevidad saludable, así como en la mejora de la calidad de vida en general, al proteger al cuerpo de diversos factores de estrés oxidativo y apoyar múltiples funciones fisiológicas.